martes, 6 de mayo de 2008

Contigo cigarrilos y agua mineral


Ni yo mato por celos ni tú mueres por mí, antes de que me quieras como se quiere a un gato, me voy con cualquiera que se parezca a tí. Ni tú bordas pañuelos ni yo rompo contratos. De par en par te abro las puertas que me cierras, me cuentan que el olvido no te sienta tan mal, la paz que has elegido es peor que mi guerra. Aunque nunca me callo, guardo un par de secretos, lo digo de mujer a mujer, de hombre a hombre. Ya no cierro los bares ni hago tantos excesos, cada vez son más tristes las canciones de amor.
¿Quien puede saber más de anorexia que nosotras, las propias anoréxicas? Aseguro que ningún medio, medico, psicólogo o psiquiatra. ¿Quien puede saber mas de cáncer que una persona que lo sufre? ¿Quien puede saber mas de amor a los hijos que una persona que es madre? ¿Quien puede saber lo que es el amor si nunca lo sintió? ¿Que médicos pueden entender que las anoréxicas sentimos y vivimos si nunca fueron anoréxicos? Yo puedo estudiar el comportamiento de las aves y, sin embargo, nunca voy a saber como se siente volar. Cursi pero cierto, no hay palabras de más en mi discurso.